El Encargado de Formación, Coordinador y Tallerista de Espacio Akana, nos comparte su visión sobre la emergencia sanitaria que se vive a nivel mundial; comentándonos que son tiempos difíciles para los artistas, considerando que “esta instancia implica un fuerte golpe para quienes trabajamos el arte y la cultura”, puesto que se ve de alguna u otra forma, imposibilitado al realizar diversas actividades frente a la pandemia que hoy nos encontramos viviendo.

Desde esta vereda, Gonzalo, reflexiona rápidamente y enlaza las dificultades que además del COVID-19, conlleva sacar adelante proyectos artísticos en un sistema que desvaloriza el rol que tienen y mantienen los artistas dentro de la sociedad, enfatizando además, que de lo anterior, se ramifica la precaridad de las condiciones laborales en las cuales se encuentran insertos la mayoría de los trabajadores de las artes; por lo que llama a la reinvención y a la creatividad como método de progreso ante la adversidad: “Frente a lo adverso que puede ser éste escenario al que nos estamos enfrentando, sé que lograremos salir adelante con reinvención y creatividad. Ambos, son parte fundamental y nuestros primeros pasos para progresar y avanzar”.

En virtud de la reinvención y creatividad, es que deduce nuestro Tallerista, que la contingencia se vuelve una oportunidad para revalorizar las diversas disciplinas como principio básico del desarrollo de cada ser humano: “Desde mi visión como docente de Educación Básica y como Actor en constante formación, las artes en general cumplen con un rol fundamental en el desarrollo de toda persona, y es que se trabaja desde lo particular de cada individuo, explorando todas las posibilidades del mismo, para poder desenvolverse en un contexto determinado. Con esto quiero decir, que al igual que la exploración de habilidades motrices que podría desempeñar una persona al realizar ciertas disciplinas deportivas, también es meritorio, dar el valor a las disciplinas artísticas, como lo son: la Danza, el Arte Circense, el Teatro, entre otras”, asevera el Actor; enfatizando en lo positivo que se vuelve el desarrollo artístico frente al fortalecimiento y empoderamiento de las herramientas personales y comunicacionales, para desenvolverse efectivamente en la vida.

Por todo lo anterior, es que al  joven Actor y Tallerista, se le hace necesario y de gran importancia reflexionar en éstos tiempos de cuarentena y de crisis, profundizando en cómo el arte en general, ha facilitado los diversos tipos de aprendizajes de niños, niñas y jóvenes; por lo que refiere a su experiencia en el mundo del teatro, fundamentando que de ello ha podido nutrirse de maneras inimaginables, en donde no existen límites creativos, lo que también ha logrado complementar con la formalidad de la educación dentro del aula como Docente.

“Mi único límite soy yo como artista creativo y en este sentido, el teatro se convierte en un medio facilitador para el desarrollo de distintas asignaturas que resultan muchas veces complejas para los niños y niñas. Los juegos de roles se vuelven interesantes trabajarlos en Matemáticas por ejemplo, en donde podemos imaginar que una sala de clases se convierte en un Supermercado y a través de ésta dinámica, podemos realizar cuatro operaciones básicas como sumar, restar, multiplicar y dividir; generando aprendizajes reveladores, a partir de éstas experiencias significativas que sólo te da la creatividad y la imaginación que nos han enseñado las artes”.

Finalmente, Valenzuela, nos insta a que en tiempos de cuarentena podamos lograr enriquecernos de nuestras propias experiencias y saberes con nuestros seres queridos, compartiendo nuestras propias expresiones del arte: “Normalicemos el compartir éstos momentos y saberes, no nos burlemos del otro por ser tal cual es y hacer lo que le haga feliz. Consideremos que cada una de éstas habilidades, son una pieza de un rompecabezas y que al momento de juntarlas todas, forman un gran puzzle que representarían todas las características de una persona”.